En entornos industriales exigentes como la minería, la automatización, la robótica y los astilleros/marítimo, los cables deben resistir un movimiento constante y una flexión continua. Si los cables fallan, pueden provocar costosos tiempos de inactividad, fallos en los equipos y riesgos para la seguridad. Por esta razón, los fabricantes de cables industriales dependen de métodos de prueba rigurosos, como la Prueba de Flexión en S Rodante, para verificar su durabilidad y rendimiento.


